martes, 28 de julio de 2009

En el borde...

ADRIÁN: A veces todo se junta. Yo ya no tenía plata, lo que me dan en la revista se va  en pagar el alquiler del hueco en el que vivo. Me entró una crisis nerviosa porque no podía terminar mi libro de poemas. Ella... supongo que llegó un  momento en el que ya no supo qué hacer conmigo. Ya hace más de un año  que no puedo escribir más que basura. Hace poco le leí un poema mío a un  pata. Me miró un rato, me dio una palmada en la espalda y me pidió casi con  pena que me fuera a tomar unas chelas con él. Felizmente pude evadirlo,  porque seguro me iba a sugerir que me dedique a periodista, o algo así.

LARA: ¿Y te dejo así?, ¿cuando más la necesitabas?

ADRIÁN: Se enamoró de su profesor de aeróbicos.

LARA: Es una egoísta de mierda. Debió quedarse contigo si pasabas por un mal momento. 

ADRIÁN: Ya no importa. Ya no recuerdo su cara.   

***

LARA: A veces, cuando tengo ganas de llorar me busco una ocupación estúpida Para olvidarme. Por ejemplo...ya sé: voy a contar estrellas (busca en el  cielo) Una...dos...Dos. Se acabó mi ocupación estúpida. No hay estrellas en  Lima.

ADRIÁN: Eres patética...cállate... 

LARA: (Sin hacerle caso) Ah, no. Yo no me callo. Hay muchas cosas de que  hablar. (Empieza a subir el volumen) Como que hoy compuse la mejor  canción de mi vida. Soy guitarrista, ¿sabes? Y canto. Canto muy bien. (Está  como dándose fuerzas, muy entusiasmada). La canción habla acerca de  una de esas polillitas que se chocan y chocan contra el foco de la luz y no aprend... 

ADRIÁN: (Se tapa los oídos) ¡Cállate!  

***

LARA: Estoy en una película. Una absurda y estúpida  película. No tienen que convencerme, lo sé, me puedo dar cuenta. Algunas  noches en medio de una pesadilla, una voz lúcida llega a salvarme, y  mientras me revuelco entre sudor y lágrimas de angustia, trata de  convencerme de que sólo estoy soñando. Sólo así puedo evitar caer en el  terror que me produce. Pero ahora no necesito ninguna voz que me convenza, SE que estoy en una película, es por eso que no se me doblan las  piernas, ni me arranco los pelos de dolor. Sé que estoy en una película- pesadilla y te prohibo que hables si piensas lo contrario.

fragmentos de la obra de Mariana de Althaus.

No hay comentarios: